No hagas lo que Kao: Nunca pierdas tu espíritu

La originalidad es natural, se nota.

Te transmite fuerza, pasión.

Aunque no sea lo mejor que hayas visto.

Si eres fiel a ti mismo, si eres fiel a tu espíritu, el mundo aplaudirá, pero…

A ratos nos olvidamos de ser nosotros mismos, tratamos de copiar y pasan cosas terribles; te pongo un ejemplo:

Camino una tarde, veo vallas, letreros, publicidad en todas partes.

Quiero ser sorprendido… y de pronto sucede.

Veo algo tan terrible que me sorprendo.

¿Te ha pasado?

A mí hace un montón de tiempo, pero lo positivo de todo es que saqué una lección, permíteme contártela:

Lo que me sorprendió era una valla, en una ubicación que lo tiene todo:

  • Mucho tráfico vehicular
  • Circulación masiva de personas
  • Centro importante de la ciudad

Se trataba de una empresa que se dedica a vender implementos de deportivos; se llama importaciones Kao.

La gráfica enseñaba a una persona corriendo, una foto profesional, manejo de luz y sombras interesantes, con un gran símbolo de Kao (que hacía un contraste horrible).

Pero la sorpresa venía con el concepto que comunicaban, con el copy de su frase:

We know because we run

Me indigné, lo admito.

Me detuve a pensar:

  • ¿Cuál es su punto?
  • ¿Qué quieren comunicar?
  • We know? What do we know?
  • Because we run? ¿qué tiene que ver eso con el we know?
  • ¿Tienes que correr para saber?
  • ¿Sabes porque corres?
  • ¿Sabían que acá hablamos español?

y a la larga, llegué a la conclusión que a esa iniciativa

  • O le faltó concepto
  • O no supo comunicarlo

Era distinta, lo admito, no era igual a las vallas que usan una mujer semidesnuda para captar tu atención.

Entonces, ¿de dónde vino esa idea?

Mucho tiempo después me entero que es una campaña global de Saucony una firma global de zapatos lanzó 2 años atrás… entonces, nueva pregunta, ¿fue una mala aplicación?

Esta es una buena aplicación del concepto

Viendo el único anuncio que encontré, me parece que sí, es una mala aplicación.

La idea es, sabemos que….(aquí va lo que sabemos, en este caso 26.2 is the short part) porque corremos.

¿De dónde viene este error?

¿Qué es lo que pretendían los de Kao?

Tengo una teoría

La formé cuando ví esta valla de Diesel y me dejó sin aliento:

smart-listens-to-the-head-stupid-listens-to-the-heart-be-stupid

Impresionante!

Be Stupid!

Lateral, poco tiene que ver con ropa, pero te lo comunica con fuerza y como ya conoces a Diesel, si en algo te inspira, si en algo te sientes aludido, llegó a ti, logró su objetivo.

Entonces, mi teoría es que, viendo conceptos así, algún director creativo, poco brillante dijo:

  • Démosle ese concepto
  • o cojamos el concepto de Saucony y pongámosle nuestra marca
  • A la final es lateral
  • A la final es distinto
  • Síp

Quiso ser distinto… copiando al distinto

Grave error.

Pierdes tu espíritu

No tiene espíritu, no se siente natural.

¿Qué prefieres?

¿Mejorar quien eres constantemente o copiar al distinto, perder tu espíritu?

Fotos vía ads of the world, adweek

aaaaaaaaargh!(vía la Empresa Eléctrica Quito: EEQ)

Una historia personal me recordó el peor error que puede cometer una empresa:

Frustrar a sus clientes:

Antes de las épocas de carestía de luz acá en mi país, tener electricidad todo el día era algo normal, algo por lo que uno pagaba y esperaba que no se interrumpa.

Una noche,  algo hizo que nos despertemos a las 3 a.m. no sabemos con certeza que fue; sospechamos que  un ruido muy fuerte.

Lo que sí nos quedó claro fue que algo pasó con los postes de luz (acá, son pocos los lugares que tienen conexiones subterráneas) vimos una especie de rayo por ahí; tratamos de prender las luces y  nada funcionaba. Nos dimos cuenta que lo mejor sería desconectar todo y volver a dormir.

Resulta que una cantidad de mi trabajo (en aquellas épocas) lo hacía en mi casa y casi todo mi trabajo se hacía en internet. Mi conexión de banda ancha funciona solamente con luz;

Parecía que sería un día perdido y eso sería fatídico.

Mi desesperación porque vuelva la luz

Cuando dieron horas laborables hice mi primer llamado a la empresa eléctrica.

Me respondió entonces una operadora automática muy atenta que me decía, usted es el segundo en la línea y será atendido en apróximadamente 3 minutos.

Pensé, caray qué bien de parte de la empresa eléctrica medir los tiempos.

Estaba con la mejor predisposición del caso… pero, cuando me respondieron, la historia cambió.

Una persona saludó, cumplió con el protocolo; dije,

  • Quiero reportar un daño,
  • Pregunta: ¿donde?,
  • Le digo mi sector, me dice:
  • SEÑOR! ya está reportado ese daño, en el transcurso de la mañana irán a repararlo.
  • ¿A qué hora les esperamos?
  • No sé
  • ¿Como que no sabe?
  • Hay otros lugares a los que tiene que ir primero
  • Pero, ¿No pueden calcular? ¿No hay forma de saber?
  • No. ¿¿Le puedo ayudar en algo más??
  • ¿¿Ayudar?? Usted no ha sido de ayuda!
  • Señor, ¿le puedo ayudar en algo más??

Le pedí el nombre y colgué.

Esta escena se repitió toda la mañana

tooooda la mañana…

Entonces, llegaron las 12.

Después de 5 llamadas con idénticos resultados, llamé nuevamente y una persona con la misma actitud me dice.

  • En el transcurso del día señor…
  • Pero me dijeron que en la mañana
  • Estamos atendiendo a otros sectores y no sabemos a qué hora estaremos por allá.
  • Nuevamente, ¿¿no pueden preguntar??
  • ¡No señor que tiene que esperar!

Después de todo este trámite, llegaron los técnicos

Se demoraron horas en sus labores, entre acrobacias, risas, camaradería y actos de completo equilibrio (en ese momento decidí ese es uno de los trabajos que no quisiera tener).

Los técnicos se fueron y la luz no volvió

Los vecinos que estaban pendientes dicen que al irse los técnicos dijeron “ya han de mandar luz” acompañado de su frase favorita: tienen que esperar.

En ese momento empecé a llamar desesperada y frenéticamente (con el único teléfono de la casa que funciona sin luz) para que vuelvan; respuesta:

Si señor, ya les vamos a decir.

Entonces, era momento de salir, perdí gran parte de la jornada laboral y tuve que correr de un lado al otro (pidiendo prestadas impresoras, conexión de banda ancha, etc.) para tratar de recuperar el tiempo perdido.

Por la tarde llamo a preguntar y la luz volvió.

Por fin.

Después de un día de completa frustración.

Después de un grito terrible de

AAAAAAAAAAAAARRRRGGGGHHHHHHHH!!!!!

Cuando me calmé un poco, empecé a analizar lo que sucedió, analizar la situación:

El problema es que alguien no se tomó la molestia de comunicar una verdad absoluta, simple, incluso medio obvia:

Las empresas están en este mundo para servir. Punto.

Mientras a más personas sirvan las empresas, mejor les va y mientras mejores experiencias brinden a sus clientes, más y más crecen.

Es un poco simple, incluso medio obvio,

Pero,

Hay empresas que por grandes (o por viejas) consideran:

  • Que ya lo tienen todo asegurado,
  • Que ya está todo dicho y
  • Que nadie les va a quitar su puesto en el mercado.

Con la empresa eléctrica de mi país (Empresa Eléctrica Quito)  puede ser así por ahora.

Pero, en algún momento, las restricciones desaparecerán y tendrán graves problemas intentando recuperar a los usuarios descontentos (yo estaré entre los primeros en huir a los brazos de un nuevo proveedor).

El problema: enfoque

Se nota que a la empresa eléctrica (por lo menos estratégicamente), le interesa mantener un servicio adecuado:

  • Tiene gente trabajando las 24 horas,
  • Tiene un sistema de contestadora que mide el tiempo de espera en que será atendida la llamada y se lo comunica al usuario,
  • Tienen un call center.

Pero, todas estas implementaciones se van al caño cuando se les hace imposible a los asistentes ser cordiales, dar una respuesta definitiva o decir la verdad: cuando me cambiaron la historia y me dijeron:

  • En el transcurso del día y
  • Señor tiene que esperar,

Sentí la peor sensación que conoce la humanidad.

La frustración

En todo contacto con nuestros clientes, en toda crisis que manejamos con ellos podemos decidir qué es lo que queremos que sientan.

Cuando, por omisión, optamos por la frustración, no cumplimos con nuestro deber de servir.

Por el contrario, cuando logramos manejar una crisis de manera inteligente y logramos que nuestro cliente, nuestra gente se sienta fuerte y segura… tu sabes que el resultado será impresionante.

Si trabajas en la línea de batalla, si trabajas de cara a tus clientes; la próxima vez que te enfrentes al manejo de una crisis, pregúntate:

¿Quiero que mi cliente se sienta frustrado, o, prefiero que se sienta fuerte, seguro?

Si tu respuesta es,

¡Quiero que se sienta Frustrado!

Por lo que más quieras, cámbiate de trabajo. ¡PERO YA!

Antes de que llegue un nuevo jefe que entienda que tu puesto es para una persona que le guste la gente.

(No te critico a ti, sino a tu opción laboral, si no te gusta la gente y estás en puestos de servicio, ese no es tu lugar.)

Por otro lado, si tu respuesta es:

¡Quiero Fortalecerlo!

Alinea tus acciones a tu propósito:

  • Acompásate: Si te gritan, habla en voz alta, pero haciendo notar que te importa, a mí me ha funcionado muchísimo el SI! ¡YO SÉ MUY BIEN QUE ES NUESTRO ERROR! ¡ESTE ES NUESTRO PLAN DE ACCIÓN PARA CORREGIRLO!
  • Por favor, sé empático: puede que sea la persona número 998.412 que te llega con el mismo reclamo,  pero su problema es igual (o más) importante que el primero que atendiste (además, puede que sea la primera vez que se queja). Recuérdalo siempre.
  • Enfócate en resultados: Esto es lo que estamos haciendo para corregirlo.
  • Cuando tengas un día de porquería, recuerda tu propósito, te dará fuerza.
  • Evangeliza, propaga el evangelio del servicio, de la calidad a tus compañeros, a tus jefes, a la gente que trabaja bajo tu supervisión; ¿No te van a escuchar? ¡Por supuesto que no! ¿No tienes la autoridad para hacerlo? ¡Lo entiendo muy bien! ¿Alguna de estas justificaciones impide que cambies el mundo, una persona a la vez? Medita muy bien tu respuesta.

Toma una decisión, esta definirá si entras en la lista de las personas locas, dementes, impresionantes que cambiaron el mundo y nos inspiran a todos… o si eres uno de aquellos que produce gritos de AAAAARRRRGHHH!!!!

Por favor, inspíranos.

Lo necesitamos.

Supermaxi: Como tener un batallón de consultores trabajando gratuitamente para ti

Acá en mi país, hay un pequeño Wal-Mart que se llama Supermaxi.

Hace unos cuantos años tenía 2 grandes competidores (Mi Comisariato, Santa María) que se acercaban peligrosamente a su cuota de mercado, pero, ellos fueron complacientes:

  • Redujeron espacios,
  • Redujeron costos, (gente, iluminación)
  • Redujeron la inversión en nuevos establecimientos.

Mientras que

Supermaxi se mantuvo fiel a su visión: el placer de comprar.

Decidieron expandir sus ramas de negocio: crearon grandes centros de consumo en los que se comercializan productos de todo tipo: ropa, electrodomésticos, igual que un típico Wal-Mart.

Se llaman Megamaxi, son lugares inmensos, muy bonitos,  lo suficientemente bien distribuidos como para perderse lo menos posible.

Tienen muy bien definida sus políticas de atención: todas las personas que trabajan ahí, desde los acomodadores de cajas, cajeros, gerentes, saludan antes de dar apoyo y siempre lo dan, incluso si esto significa que el gerente de turno tenga que buscar un vino que está perdido en una cantidad impresionante de botellas (me pasó).

La verdad es que le tengo mucho cariño a esta empresa:

  • Nunca he tenido inconvenientes,
  • Los productos son buenos
  • La atención es buena,

Por eso, voy cada vez más seguido.

Cuando vienen los problemas

Cuando vienen los problemas, como consumidores, analizamos si queremos seguir dando nuestro cariño.

Tuve un problema con Supermaxi; tuve este dilema de si quitarle mi cariño; déjame contártelo.

Descuidadamente pedí un jamón que era 3 veces más caro del que tenía en mente. Me ha pasado un par de veces antes; cuando noté mi error, pedí que me lo cambien, antes lo habían hecho sin problemas.

Pero, esta vez, ella me dijo no puedo

- ¿No puedo? – Mi todo de voz empezó a subir –  si es así, no pienso pagar por esto, ¡cámbiemelo!

y me dijo – hable con mi supervisor que está en la esquina.

Siempre que alguien me  plantea un escenario así, mi cerebro empieza a pensar:

A ver, ¿vengo a dar mi dinero y esta señora me pide que vaya hasta allá a hablar con su jefe para que haga algo que no es nada difícil?

Empecé entonces a alzar la voz y quejarme:

¿Cómo es posible que no pueda hacer algo tan simple como hacer un cambio? ¡Deme su nombre!

La típica amenaza.

Ella no me lo quiso dar, salió de su puesto y fuimos a hablar con su supervisor.

Le explico la situación y le digo:

- Lo siento, sé que es mi error pero no es lo que quiero,

-Me dice: es que eso ya no se puede vender, se tiene que vender como desecho,

-Le dije: en serio lo siento, voy a tener más cuidado para la próxima, pero esto no es lo que quiero.

-me dice: está bien

En ningún momento puso mala cara ni actitud de Yo sé como hacer mi trabajo, no usted!, más bien, su actitud fue de sincera preocupación, como pidiendo un favor. Eso ayudó a que yo me tranquilice.

la señora me cambió la orden y el problema estuvo resuelto.

Yo cometí el error

Sí, era mi problema,

Sí, yo cometí el error.

Por mi error,  Supermaxi perdió un poco de dinero; pero, en ese caso soy un consumidor.

Como consumidor, soy:

  • Descuidado,
  • Olvido de hacer bien las cuentas bien,
  • Me falta la la precaución de saber qué exactamente es lo que quiero antes de pedirlo.

Todos somos así en nuestra faceta de consumidores (por lo menos cuando compramos comida y artículos de primera necesidad):

  • Cambiamos de opinión,
  • Calculamos mal,
  • Contamos mal nuestro dinero,
  • Se nos caen monedas,
  • y la lista sigue

¿O me vas a decir que no?

Todos estos errores repercute,  la empresa que nos atiende pierde tiempo, dinero o productos.

Es irremediable.

La diferencia clave

Se me ocurre que podrían hacerme notar mi descuido antes de tener consecuencias con un método simple:

Si la señora me decía, perfecto señor, jamón de pechuga de pavo light ahumado, 500 gramos, aproximadamente $xx dólares y en este momento parara estratégicamente 5 segundos, como esperando una respuesta negativa.

No van a lograr un 100% de efectividad, pero, tal vez disminuyan estas situaciones.

Me acerqué al supervisor para discutir esta idea, me dijo

Tienes razón, voy a ver si es aplicable…. por momentos son pequeños cambios los que hacen grandes diferencias.

Yo me quedé tranquilo, aprendí mi lección y Supermaxi recibió una idea de como mejorar sus procesos gratuitamente.

Todo porque Supermaxi se ha ganado mi cariño.

Cuando me enfrento a una situación molesta con ellos:

  • Busco la manera de ayudar a que no se repita o
  • Entiendo cuál es el verdadero problema,
  • Analizo como lo podemos resolver juntos.
  • Busco opciones para que no se repita

Así que, si quieres recibir consultoría gratuita en todo momento:

1) Crea un lazo de cariño con tus clientes
2) Crea los canales por los que pueda transmitirte sus impresiones.

  • Starbucks lo entiende muy bien,
  • Dell lo entendió a la mala;
  • P&G lo hace en todo momento,
  • Kraft se ganó el mercado Australiano haciéndo.

¿Por qué no lo haces tu también?

La fuerza de tener un mentor

Hay una persona que necesitas en tu vida.

Un mentor, un maestro es indispensable; déjame decirte el porqué con una historia.

Me dedicaba a la vida de emprendedor, de forma bastante absurda; pensé:

Quiero aprovechar todas las oportunidades que se me presentan, absolutamente todas

Llegó un momento en el que estaba metido en 5 proyectos; todos iniciaban desde cero:

  • Sin sueldo ni ingresos en un inicio
  • Como ninguno me daba una gran cantidad de dinero, no era posible delegar nada
  • Eso significaba que tenía 5 trabajos que requerían todo de mí y no daban nada a cambio.

Particularmente uno de estos proyectos me había ocupado ya más de 2 años y en cada momento se ponía más conflictivo y frustrante: la comunicación mi socio se volvía cada vez más violenta y con menos paciencia, a pesar de que nos teníamos un gran aprecio, cada vez nos tolerábamos menos.

Cuando le dije a mi socio:

Ve, esto ya no tiene mucho sentido y cada vez nos está yendo peor,

el me dijo,

Estoy completamente de acuerdo contigo, pero el lío es que vos y yo estamos haciendo un trabajo que deberían hacerlo por lo menos unas 4 personas.

Tengo una solución, 3 personas  quieren trabajar con nosotros, saben que no les podemos pagar pero quieren ser dueños de una parte de la empresa para trabajar con nosotros.

Es la solución a todos nuestros problemas, con ellos podremos crecer,

Respondí:

Vos sabes que nos hace falta ventas, vos sabes que de nada nos hace falta un montón de gente de desarrollo si no llega la plata

y me acotó

Una persona se nos une en ventas.

Eso que representaba básicamente el doble de la fuerza de ventas, hasta ese momento, yo era el único encargado de eso; pero también de muchos otros asuntos que no me permitían enfocarme completamente en vender.

La verdadera solución:

En ese momento empecé a pensar que todo estaba por fin se estaba acomodando; además, antes de pensar en salir ocurría esto que hacía que la empresa que queríamos formar ahora sí funcione.

Decidí seguir con mis 5 proyectos que exigían todo y no daban nada a cambio, pero sucedió algo providencial.

Acudí a Jorge (mi mentor) en busca de consejo; primero le hablé de este cambio en la empresa y de las personas que se nos iban a unir y su primera pregunta fue la única:

- Como les vas a pagar?

- Ellos van a ser dueños de parte de la empresa

- uuuuuuu…. nope, no compañerito, así no funcionan las cosas, si todos son dueños de todo, todos se creen gerentes y nadie hace nada.

No cuestioné su consejo y decidí botar ese proyecto.

Después le hablé de mis múltiples proyectos y esta fue su acotación:

Si estás dedicado a muchas cosas, no vas a funcionar en ninguna….

Así que, nuevamente le hice caso y me conseguí una asistente que pueda encargarse de un proyecto y decidí desechar los otros 2 (con sus fuertes consecuencias), lo que me dejaba con 2 actividades que me dan dinero.

Otra de sus máximas es:

Si quieres ganar mucho dinero, necesitas agregar valor.

De pronto mi vida cambió, logré enfocarme en servicios relevantes, que añadían verdadero valor a las empresas y, bajo la guía de Jorge, (con quien trabajé algún tiempo) aprendí muchísimo de marketing digital; que es a lo que me dedico ahora.

La lección que más impacto ha tenido en mi vida

Aprendí a la mala después de muchos años y muchos intentos que la mayor y mejor inversión de tiempo que puedes hacer en tu vida es buscar y cosechar una relación con un mentor.

En mi caso, hay la posibilidad que Jorge, con sus consejos me haya ahorrado un par de meses… o años (la empresa de la que era socio aún funciona con su propio enfoque, tienen complicaciones todavía y sigue a la deriva, el otro proyecto no tenía ningún movimiento y siendo así, pués qué clase de sentido tenía seguir….. eso lo sé ahora pero en el momento en que era necesaria una decisión no).

La parte interesante es que como él ha vivido más y tiene mucha más experiencia, cuando le presento una idea hay 2 opciones:

  • La destruye inteligentemente y me ahorra un montón de esfuerzo, o
  • La complementa y me ayuda, así, a tener una mayor fuerza en la ejecución.

Por último, te dejo con una lista de motivos por los que necesitas un mentor:

  • Puedes preguntarle todas tus dudas, si lo elegiste bien, muy probablemente habrá sobrevivido a una situación,  parecida a la tuya y sabe como manejarlo.
  • Tienes una perspectiva fresca de las cosas que realmente están sucediendo y la forma en que deben ser manejadas….. (un ejemplo, cuando le dije a Jorge: haría un negocio con él solo si no tuviera nada que perder, para ver si es posible…. él me interrumpió, diciendo: en los negocios debes ganar desde un principio)
  • Hay la gran posibilidad que tu mentor esté viviendo (ahora) la vida que tú quieres vivir, él es, en gran parte, la persona que quieres ser: esto le da una visión distinta de la vida. Tu quieres contagiarte de esa visión, quieres empezar a ver el mundo desde esa perspectiva.
  • Se dice que nuestro futuro es la suma de las personas con las que más tiempo pasamos dividido para 5…. así, llevado al plano medible y material, la suma de los ingresos de las 5 personas con las que más tiempo pasamos, dividido para 5 puede ser nuestro nivel de ingresos en el futuro, tu mentor te ayudará a mejorar tu promedio.

Espero no tengas que esperar muchos años con pocos o ningún resultados, como me sucedió a mi, para darte cuenta que lo que realmente necesitas es alguien que te guíe, un mentor.
Un pedido de disculpas: Perdón a todas las mujeres por decir mentor, solo en masculino.

Por último, déjame presentarte a mi mentor, se llama Jorge Hernández; tiene una empresa que se llama Cibermarkets y muchísimos negocios en línea, como este de cómo abrirte una cuenta bancaria en Estados Unidos.

Puedes seguirlo en twitter: @JorgeIHernandez

Ambigüedades en todas partes

No siempre la primera lección es la verdadera lección.

Tuve una situación que pudo haberme descontrolado, pero la verdad no lo hizo, gracias a la acotación de mi novia (ahora ex-novia…. este post ha sido borrador muuuucho tiempo) que se dedica a las relaciones públicas:

“Las personas que nos dedicamos a la comunicación somos ambiguas”

Déjame ponerte al tanto del contexto, para que así me entiendas cuando lleguemos a la situación:

Cuando aprendí de Jack Welch (gracias a su libro winning), que uno de los mayores secretos del mundo de los negocios es la honestidad: tener la capacidad de decir la verdad (por más fuerte o dolorosa que pueda ser), ya sea a:

  • Las personas que están a tu alrededor,
  • La gente que trabaja contigo,
  • Quienes son parte de tu empresa,

Decidí convertirlo en un código de conducta para mí y, aunque a veces lo olvido, hago lo posible por ser cada vez más fuerte y decir la verdad en todo momento a toda persona motivando en lo impresionante, presionando en lo mejorable, evaluando en lo negativo

Esta labor es un poco compleja porque requiere de un paso previo: mirarte frente a un espejo como realmente eres corregirte, sin engañarte. Solo así puedes tener la calidad moral para decir la verdad al mundo.

Requiere de bastante fuerza, a la final luchas contra la naturaleza humana: ser querido y aceptado.

Por otro lado, en lo positivo:

  • Logras reuniones hiper productivas,
  • La estrategia se reforma constantemente y
  • Las personas adecuadas ocupan el lugar adecuado,
  • Durante el tiempo que sea adecuado,
  • Sin crear falsas expectativas sobre futuros prometedores que no existen.

Entonces, mis interacciones con comunicadores, si se basaran en esta premisa, (por lo menos acá en mi ciudad), tendrían complicaciones; según la ex-novia mía, un comunicador nunca te va a decir que no está oyendo, o que no va a hacer lo que le pediste, siempre, en lugar de eso, te va a decir

si si ajá ajá,

En esos casos, como a los comunicadores les interesa muchísimo su reputación, lo único que hace falta es enviar un mail con copia a una persona con poder sobre ellos… así, lo que sea necesario se hará enseguida.

(Palabras de mi ex)

Nótese también que en el concepto de comunicador entran todas las personas que de una u otra manera tienen algo que ver con ese medio, dígase, marketineros, publicistas, relacionadores, etc.

(Lo que de alguna manera resulta una contradicción…. yo estudio marketing, soy marketinero…. y no ambiguo…. a la larga, es probable que esta premisa de mi ex no sea válida…. ¿Qué opinas tú?)

Tal vez haya sido un error, no lo sé, el tiempo lo dirá, pero acá está la historia por la que lo dudo:

Resulta que 2 partes (dígamos, Bill y Steve ^_^) están involucradas en un posible negocio, yo tengo contacto con las 2, Bill me propone algo el martes, que al parecer va a ser de mutuo beneficio para ambos pero a la final es una gran oportunidad para mí.

Hablo con Steve y le digo, ve, me dijeron esto, aunque sé que no es lo mejor para el negocio, pero, ellos están obstinados en su ideal.

El miércoles, Steve y Bill hablan, el jueves Bill me dice, sabes que resolví ciertas cosas internas y el panorama ha cambiado y ahora Steve es mi portavoz.

Cuando escuché esto, mi sangre empezó a hervir; y no por cualquier oportunidad que pudo ser pero no fue, sino más bien por la incapacidad de Bill para decirme: lo mejor para este negocio es que tu no tengas protagonismo en él (cosa que es completamente cierta).

En ese momento, decidí que Bill entra en mi lista de personas en las que no se puede confiar, con las que nunca armaría un negocio y con las que no pienso trabajar.

Otra de las cosas que pensaba era:

De la que me salvé

Hablo con Bill, me dice, ya hablaste con Steve? pero verás que la idea queda en suspenso y tenemos que darle fuerza para el futuro cuando las cosas tengan más sentido y tenemos que reunirnos para definir lo que vamos a hacer y le digo, no te preocupes y no le veo sentido a reunirnos porque ya hablé y seguiré hablando con tu portavoz y con él me entenderé para cualquier cosa.

Cuando cuelgo el teléfono pienso, debería aprender a ser más grosero.

Mi lección del día hasta aquí: ten cuidado con la ambigüedad de los comunicadores y en Bill no confíes.

Explico la situación a dos personas que me dicen:

verás, hay la posibilidad que Bill haya preferido que Steve te explique las cosas porque tal vez él las explica mejor, y Bill no quiere quedar mal o dejar cosas mal dichas.

También queda la posibilidad que Steve le haya dicho a Bill que prefiere ser él quien hable contigo por cuestiones personales y de amistad, y nada de esto tenga que ver con no querer dar la cara sino tratar de no embarrar la situación.

Siempre la perspectiva externa me da una nueva lección:

  • Antes de mandar al carajo, conversa y entiende los motivos.

Por otro lado, mis lecciones son:

  • Ten mucho cuidado con la forma en que dices las cosas, porque una oración (Steve es nuestro portavoz) puede hacer que las personas entiendan una cosa distinta de la que pretendiste comunicar; (en este caso, que yo piense que Bill es una persona en la que no puedo confiar porque no es capaz de decirme las cosas de frente).
  • Si sacas conclusiones sin hablar y preguntar a las personas por sus motivos…. estás cayendo en una contradicción: no estás diciendo la verdad.
  • Ni la estás averiguando.

Las lecciones de McDonalds pensé que te iba a extrañar!

En el día a día de  nuestras empresas (o actividades), resolviendo problemas, reduciendo costos, siendo más productivos, apagando incendios, contratando reemplazos, etc, etc, etc; olvidamos nuestra razón de ser en el mundo, que según yo puede simplificarse en 2 grandes objetivos:

  1. Cambiarlo.
  2. Ser espectaculares! Crear grandes, coloridas y hermosas experiencias para las personas que hacen negocios con nosotros (nuestros clientes).

Por supuesto, cada empresa, define su propia misión; pero, si está alejada de estos 2 parámetros, esa misión no inspira y el trabajo y los negocios pierden esa pasión y energía que es lo que nos ha enamorado a muchos.

Cuando olvidamos nuestra misión, nos desconectamos de nuestra gente y en esta desconexión empezamos a tomar decisiones a ciegas, diciendo cosas como:

  • Sí sí súbele nomás un poco el precio
  • Redúcele el precio,
  • Hagámoslo rojo,
  • Quiero una línea verde,
  • Quitémosle eso,

o

  • Cambiemos la mayonesa

o

  • No le hagas el huequito en el sachet de la mayonesa.

Es difícil enfocarnos en lo que realmente importa, por eso es importante recordarnos nuestra misión en todo momento en todo momento, y de todas las formas posibles, por ejemplo:

  • Haciendo reuniones dedicadas únicamente a nuestra misión,
  • Comunicándola una y otra vez a la mayor cantidad de personas,
  • Construyendo historias a su alrededor,
  • Premiando a los que la viven,
  • Castigando a los que la irrespetan,
  • Preguntándoles a nuestros clientes si creen que la estamos viviendo,
  • Comunicándoles los cambios que vamos a hacer y si creen que nos ayudarán a hacer de su vida y sus experiencias con nosotros espectaculares

McDonalds, al parecer ha olvidado  lo que es realmente importante (en mi humilde opinión).

Tal vez sea una cuestión de visión; sigo sosteniendo que McDonalds era una empresa más linda y calurosa en las épocas del “Nos encanta verte sonreír”, que en las del “Me Encanta”…. pero;

tema de otra conversación.

:)

Antes de contar mi historia del día de hoy, empezaré acotando mi plan de vida sana; que consiste en trabajar de manera inteligente 6 días por semana y dejar la inteligencia por un día; no sé porqué ese día casi siempre cae en jueves.
Hoy es jueves.
Así que es poca la inteligencia del cuerpo que cargo hoy, así que me dispuse a destrozarle a mi sistema digestivo con un cuarto de libra con queso y entré a McDonalds, y noté que la encargada del piso estaba moviendo todo el bote de la mayonesa; y no había (Me confesaré fanático asérrimo de la peligrosa mayonesa) entonces me acerco y le pregunto; ¿van a ponerla? y me dice sabe que ahurita no, va a tomar tiempo, pero en la caja puede pedir un sachet de mayonesa, a lo que yo pregunté, la amarilla y me dijo sip, la de los andes (una marca de acá) a lo que dije gracias y salí a Burger King.
Unas cuantas semanas antes en el mismo McDonalds del mismo lugar, a la misma hora, descubrí esta nueva mayonesa que se habían contratado “muy brillantemente” los panas que no solamente no era la famosisima Real Mayonnaise, sino que también tenía la complicación que, muy probablemente, algún tipo muy inteligente de costos o de producción dijo, nos ahorraremos mucha plata si le dejamos de hacer el típico huequito que se le hace a un lado para que la gente abra rápido y lo que ví y viví fue un show.
Pasé más de 7 minutos tratando de abrir la puerca mayonesa y no lo lograba, claro, debí levantarme a reclamar, (no sé porqué no lo hice?) pero saqué el objeto más cortopunzante que encontré (patético para mi índice de maldad, un esfero de aluminio) y peleando con el esfero logré abrir la mayonesa.
Cuando ví a mi alrededore, noté que las demás personas tenían el mismo lío que yo, pero dientes más hábiles, lograban abrir su sachet, sin demasiadas molestias.
Entonces pensaba, esto está mal y a pesar de ser McDonalds una de las empresas que más apreciaba (a pesar de toda la chatarra que venden, más por haber logrado esa perfección en los procesos) empecé a notar que el gerente era desmedidamente gordo y que si seguía comiendo por ahí iba a terminar así y que había par manchas en el piso y un montooooon de cosas que decidí no ver antes por mi cariño a McDonalds; todo por un pequeñísimo detalle: la mayonesa.
Por momentos, dentro de nuestra actividad nos metemos en el día a día de manera tan fuerte que nos olvidamos que nuestra razón de ser en el mundo es básicamente llenar y servir a nuestros clientes, no reducir costos; mientras más metidos estamos en nuestra actividad más arbitrario puede volverse nuestro accionar: expresiones tipo:
Si sí súbele nomás un poco o
Redúcele el precio
Muévele a la derecha
Hagámoslo Rojo
Cambiemos la mayonesa
No le hagas el huequito
Es súper difícil enfocarnos en lo que realmente importa y al parecer McDonalds, por lo menos para la opinión de este humilde servidor lo ha olvidado.
Probablemente sea debido al cambio en su visión; sigo sosteniendo que McDonalds era una empresa más linda y calurosa en las épocas del Nos encanta verte sonreír, que en las del Me encanta…. pero, tema de otro post.

McDonalds: pensé que te iba a extrañar!

Antes de empezar, acotaré que  mi plan de vida sana consiste en comer inteligententemente 6 días por semana y  el día 7  dedicarme a los excesos. Ese día como estupideces por montones; en teoría el plan es terminar tan lleno y harto de la comida chatarra que no querré saber nada de ella por una semana (en teoría suena bien, no siempre funciona así, pero bueno…)

Uno de esos días decidí destrozarle a mi sistema digestivo con un cuarto de libra con queso y cuando entré a McDonalds noté que la encargada del piso estaba moviendo todo el bote de la mayonesa (de la que me confesaré fanático asérrimo, aunque sé que es un pequeño veneno :s ) porque estaba vacío; me acerco y pregunto; ¿van a llenarlo?, me responde no ahora, va a tomar tiempo, pero que en la caja puede pedir un sachet de mayonesa, a lo que yo pregunté: de la amarilla? me respondió: sí; la de los andes (una marca de acá) a lo que dije gracias y salí a Burger King; pedí uno de sus combos con papas, cola y hamburguesa que no estaba fea.

Era la primera vez que entraba ahí sólo; la verdad siempre renegaba del rey de las hamburguesas, por mi cariño a McDonalds.

Pero las cosas cambian al parecer.

Todo empezó unas semanas antes cuando en el mismo McDonalds del mismo lugar, a la misma hora, descubrí esta nueva mayonesa (la amarilla que le digo yo) que la empresa eligió para reemplazar “muy brillantemente” a la  famosisima Real Mayonnaise, (eso solo ya me resultó MUY molesto, pero, no fue lo peor: Esta mayonesa amarilla tenía una grave complicación: era virtualmente imposible de abrir).

Imagino entonces que, muy probablemente, algún tipo muy inteligente encargado de reducir costos u optimizar la producción dijo: ahorraremos un poco de dinero si no hacemos el huequito para que pueda abrirse el sachet.

Gracias a esa acotación, lo que ví y viví fue un show.

Pasé más de 7 minutos tratando de abrir la puerca mayonesa y no lo lograba, saqué el objeto más cortopunzante que encontré en mi mochila (patético para mi índice de maldad, un esfero de aluminio) y peleando peleando, logré abrirla.

Cuando ví a mi alrededor, noté que las demás personas tenían el mismo lío que yo, pero, ellos tenían dientes  hábiles, abrían su sachet, sin tantas peleas (como yo).

Pero con molestias, eso sí.

Entonces pensaba, esto está mal y a pesar de ser McDonalds es una de las que más apreciaba (no  por toda la chatarra que venden, sino más bien por la fascinación que me despiertan las empresas que logran algo único; en este caso la virtual perfección en los procesos) empecé a ver todas las cosas molestas y preocupantes; por ejemplo, noté que el gerente era desmedidamente gordo y que si comía muchas hamburguesas iba a terminar exactamente igual; también, que había un par manchas en el piso, que los cajeros no sonreían, hacía mucho calor, la silla no era lo suficientemente cómoda y muchas otras cosas que decidí no ver antes por el cariño que sentía.

Todo por dos pequeñísimos detalles:

1) Cambiar la mayonesa.

2) Elegir una que no tiene hueco en el sachet.