Las etapas pendejas de cada chico y como las superamos (4): Andrea

Las Andreas han rondado mi vida con bastante frecuencia y esta creo que fue una de las primeras, sino la primera…. guapa, re re guapa, como que medio se fijó en mu, y decidí colarme en su vida, un poquito a la brava, poquito porque como que sí me dio chance, aunque, repito, otras épocas y señor don papá odiaba el día en que llegaba la planilla del teléfono y yo temía las retaliaciones…. tipo 5 días sin teléfono (5 días sin comunicación ni coqueteo ni buitreo)….. porque a ratos no pagaba para que el hijo abusivo aprenda la lección….

pero
nope, no mismo

jeje.

En aquellas épocas, mi estrategia de conquista era simple, no del tipo hacer que de alguna forma me necesites ni nada muy poético; más bien una religiosa llamada todos los días a eso de las 3:30: tomando en cuenta que de mi “querido y antes “bien” ponderado” San Gabriel se salía a la 1:40 y el tabaco en la tiendita era hasta las 2:10 más o menos llegaba a mi hogar casi a las 3 para comer y estar listo para las ocupaciones de la tarde, o sea la ocupación más bien, la que tomaba la mayor parte de la tarde llamar a la de turno y hablaaaaaaaaaaar entre una y dos horas…. no sé de qué tanto…. aunque si recuerdo que sabía mandar indirectas medio directas del tipo eres muy linda y cosas así, pero no eran muy elaboradas ni finas, sino más bien re arrastradas, y pendejas, pero con esta chica si funcionaron, aunque no me dí cuenta. MIERDA.

Entonces, por ejemplo, cuando ella me decía que lindo que eres!!! yo le decía, ya sabes, a tu servicio o cosas así, y en otra oportunidad, cuando me dijo, es muy bueno tenerte a mi lado, porque eres realmente un chico muy lindo y me gusta que estés conmigo acá cerca (o algo así…. la verdad es que la conversación no era así pero era esa la idea con palabras más feas o menos elaboradas, esta pequeña Hewlett mía que ayuda hasta para eso ^^,)

Y yo dije chévere.

Nada más. Solo chévere,

ahora, en retrospectiva entiendo que era momento de decir, voy a tu casa y plantarle una mucha de esas…. pero nope….

Para estas épocas, por lo menos, sentía que sabía menos de mujeres de lo que pensaba antes, ya no me era la gran enciclopedia, aunque si, sabía mucho todavía.

Según yo nomás.

No sé si será solo en mi caso o a todos nos pasa, pero , la verdad es que mientras más conozco de mujeres, me convenzo de que menos sé y mientras menos sé, tengo un poquito más de éxito… un poquito más.

me contó de algún problema que tuvo con el que era de turno y que ya mismo mismo se acabó y lo interpreté como un bueno ni modo (porque ella estaba medio triste, obvio, así pasa, ahora sé que eso no significaba que yo no tenía chance o tenía menos chance y que se acabó y mejor buscar nuevos horizontes…. en esas épocas…nope.

Claro que la línea que divide al le boté y tienes chance y le boté y vos eres mi panda bear y me vas a acolitar hasta que encuentre al siguiente de turno, pero no vas a ser vos es súper delgada, eso síp.),

los nuevos horizontes resultaron ser la hermana que resultó ser más,

como decirlo….

abierta,

más receptiva a mis intentos que Andrea,

Comments

  1. aninimi says:

    sois unos pendejos lanzaros y k se kede todo

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