Las lecciones de McDonalds pensé que te iba a extrañar!

En el día a día de  nuestras empresas (o actividades), resolviendo problemas, reduciendo costos, siendo más productivos, apagando incendios, contratando reemplazos, etc, etc, etc; olvidamos nuestra razón de ser en el mundo, que según yo puede simplificarse en 2 grandes objetivos:

  1. Cambiarlo.
  2. Ser espectaculares! Crear grandes, coloridas y hermosas experiencias para las personas que hacen negocios con nosotros (nuestros clientes).

Por supuesto, cada empresa, define su propia misión; pero, si está alejada de estos 2 parámetros, esa misión no inspira y el trabajo y los negocios pierden esa pasión y energía que es lo que nos ha enamorado a muchos.

Cuando olvidamos nuestra misión, nos desconectamos de nuestra gente y en esta desconexión empezamos a tomar decisiones a ciegas, diciendo cosas como:

  • Sí sí súbele nomás un poco el precio
  • Redúcele el precio,
  • Hagámoslo rojo,
  • Quiero una línea verde,
  • Quitémosle eso,

o

  • Cambiemos la mayonesa

o

  • No le hagas el huequito en el sachet de la mayonesa.

Es difícil enfocarnos en lo que realmente importa, por eso es importante recordarnos nuestra misión en todo momento en todo momento, y de todas las formas posibles, por ejemplo:

  • Haciendo reuniones dedicadas únicamente a nuestra misión,
  • Comunicándola una y otra vez a la mayor cantidad de personas,
  • Construyendo historias a su alrededor,
  • Premiando a los que la viven,
  • Castigando a los que la irrespetan,
  • Preguntándoles a nuestros clientes si creen que la estamos viviendo,
  • Comunicándoles los cambios que vamos a hacer y si creen que nos ayudarán a hacer de su vida y sus experiencias con nosotros espectaculares

McDonalds, al parecer ha olvidado  lo que es realmente importante (en mi humilde opinión).

Tal vez sea una cuestión de visión; sigo sosteniendo que McDonalds era una empresa más linda y calurosa en las épocas del “Nos encanta verte sonreír”, que en las del “Me Encanta”…. pero;

tema de otra conversación.

:)

Antes de contar mi historia del día de hoy, empezaré acotando mi plan de vida sana; que consiste en trabajar de manera inteligente 6 días por semana y dejar la inteligencia por un día; no sé porqué ese día casi siempre cae en jueves.
Hoy es jueves.
Así que es poca la inteligencia del cuerpo que cargo hoy, así que me dispuse a destrozarle a mi sistema digestivo con un cuarto de libra con queso y entré a McDonalds, y noté que la encargada del piso estaba moviendo todo el bote de la mayonesa; y no había (Me confesaré fanático asérrimo de la peligrosa mayonesa) entonces me acerco y le pregunto; ¿van a ponerla? y me dice sabe que ahurita no, va a tomar tiempo, pero en la caja puede pedir un sachet de mayonesa, a lo que yo pregunté, la amarilla y me dijo sip, la de los andes (una marca de acá) a lo que dije gracias y salí a Burger King.
Unas cuantas semanas antes en el mismo McDonalds del mismo lugar, a la misma hora, descubrí esta nueva mayonesa que se habían contratado “muy brillantemente” los panas que no solamente no era la famosisima Real Mayonnaise, sino que también tenía la complicación que, muy probablemente, algún tipo muy inteligente de costos o de producción dijo, nos ahorraremos mucha plata si le dejamos de hacer el típico huequito que se le hace a un lado para que la gente abra rápido y lo que ví y viví fue un show.
Pasé más de 7 minutos tratando de abrir la puerca mayonesa y no lo lograba, claro, debí levantarme a reclamar, (no sé porqué no lo hice?) pero saqué el objeto más cortopunzante que encontré (patético para mi índice de maldad, un esfero de aluminio) y peleando con el esfero logré abrir la mayonesa.
Cuando ví a mi alrededore, noté que las demás personas tenían el mismo lío que yo, pero dientes más hábiles, lograban abrir su sachet, sin demasiadas molestias.
Entonces pensaba, esto está mal y a pesar de ser McDonalds una de las empresas que más apreciaba (a pesar de toda la chatarra que venden, más por haber logrado esa perfección en los procesos) empecé a notar que el gerente era desmedidamente gordo y que si seguía comiendo por ahí iba a terminar así y que había par manchas en el piso y un montooooon de cosas que decidí no ver antes por mi cariño a McDonalds; todo por un pequeñísimo detalle: la mayonesa.
Por momentos, dentro de nuestra actividad nos metemos en el día a día de manera tan fuerte que nos olvidamos que nuestra razón de ser en el mundo es básicamente llenar y servir a nuestros clientes, no reducir costos; mientras más metidos estamos en nuestra actividad más arbitrario puede volverse nuestro accionar: expresiones tipo:
Si sí súbele nomás un poco o
Redúcele el precio
Muévele a la derecha
Hagámoslo Rojo
Cambiemos la mayonesa
No le hagas el huequito
Es súper difícil enfocarnos en lo que realmente importa y al parecer McDonalds, por lo menos para la opinión de este humilde servidor lo ha olvidado.
Probablemente sea debido al cambio en su visión; sigo sosteniendo que McDonalds era una empresa más linda y calurosa en las épocas del Nos encanta verte sonreír, que en las del Me encanta…. pero, tema de otro post.