Sofía:
Resulta que, después del gran Piazo!! me sucedió lo que a muchas chicas (y bueno, a muchos hombres también) les pasa: sed de venganza.
Entonces, cada vez que veía a Pía jugaba a sentirme arrogante pero, 2 cervezas después (y 2 era lo mínimo que bebía cuando salía en esos tiempo, porque yo también caí en la trampa de “el alcohol me hace cool” :s) se me iban todas las ganas de venganza y más bien me entraba el triste sentimiento de
vuelveeeeeee!!!!.
Muy pendeja la situación, porque después de un par de cervezas, iba a bailar al lado de ella gritando la canción cursi de turno, tipo:
Es que yo quiero que tu vuelvas a mí… y que me des tu cariñito mi amoooooooor y que me llenes de besitos y máááás porque eres tú la reina que quiero yoooo woooo wooooo
Un poco patético, lo sé.
Nuevamente, siento verguenza medio ajena: ese ya no soy yo.
Pero bueno, como era imposible entonces vengarse de Pía a través de Pía, decidí vengarme de Pía a través de su género, (es bien raro como funciona la mente de uno en esas situaciones y en esas edades ¿no?).
Entonces, me resentí con todas las mujeres que pasaban por mi vida, (por suerte, en esas épocas no eran muchas) pero de las que pasaron, la memorable es Sofía.
Sofía es una chica muy linda, muy guapa que en las épocas universitarias decidió optar por la carrera semi hippie de psicología, (en esas épocas ya le perdí el rastro).
Siendo objetivos, lo que pasó con ella no es muy denso, simplemente una babosada más, pero la lección hasta ahora me queda porque la aprendí a la brava.
Una tarde, en una de aquellas fiestas que incluían mucho alcohol y una gran borrachera (sip, en la tarde: estaba en el colegio y era un desocupado), resulta que tras una laaaarga conversación esta chica decidió que soy un tipo realmente atractivo.
Por aquellas épocas no era mucha la experiencia que tenía (todavía creía que conocía muchísimo sobre mujeres ^_^) y antes de Sofía, a la única mujer que le había parecido atractivo, (por lo menos por un tiempo) fue a Pía, (la del Piazo!!) y como con Pía no me resultó desquitarme, decidí sacarme el bichito del odio gremial con Sofía.
Mi razonamiento:
Si una de ellas me rechazó, yo le rechazo a otra carajo!.
Patético.
Lo sé.
Sofía en aquellas épocas era una mujer bastante…. como decirlo, clásica:
- Su forma de coquetear era invitarme a su hogar, alimentarme y acercarse peligrosamente a mí….
- muy muy efectiva estrategia casi siempre
- y con lo linda que era ella pués la combinación era impresionante
- …. pero….
- yo tenía el resentimiento gremial
- y le iba a rechazar,
- una y otra y otra vez.
El primer rechazo fue por teléfono cuando me dijo algo parecido a es hora de empezar a planear nuestro tiempo juntos…. y yo le dije como asíffff?? (la verdad, como era muy niño no entendía a que se refería exactamente ni porqué se molestó mucho por haberle dicho eso, luego ya medio entendí).
Un episodio chistoso fue cuando me invitó a su hogar, me abrazaba todo el tiempo, veíamos tele y llegó su padre.
Yo tenía mi mano en la pierna de Sofía, ella tenía 16, yo 17, guaguas pubertos. Su padre me miró con cara de
CUIDADO CON LO QUE HACES CON ESA MANO ENANO DEL DEMONIO, YA ESTÁ AHÍ Y NO TE VOY A JODER, PERO, SI EMPIEZA A HACER ALGO MÁS ADIVINA QUIÉN VA A SUFRIR…..
Ese mismo día Sofía me abrazó de frente, (como suelen hacer las mujeres para desarmarnos), envolviendo sus brazos en mi cuello, me miró a los ojos y me dijo, dame un beso,
y yo, con toda la malicia de quien rechaza a alguien le dí uno…. en la mejilla y me fui.
Como típica mujer de estas tierras, esto le molestó, (pero mal) y decidió que no quería verme ni hablarme más.
Yo, como típico chico de cualquier parte del mundo, apenas me hizo entender: “olvídate de mí” me dí cuenta de lo impresionante que era esta chica… entonces, intenté, (aunque, sin mucho empeño) tratar de recuperar lo perdido.
Por momentos, esta es una batalla casi perdida, así que no lucró (no sé porqué resulta que cuando a una chica deja de gustarle un chico se vuelve como muy escogedora con él, como que el aire a su alrededor está viciado por el chico que antes le gustaba, si puedes, explícamelo, por favor)
(Aunque, luego, muy luego una chica me hizo entender que mientras más mal está una mujer, con mejores zapatos camina);.
Por otro lado, los chicos, tratando de acostumbrarnos a la nueva situación como que nos va mal porque queremos que nos traten igual, pero nope.
Entonces, les perdemos la paciencia, pero (obvio) tampoco sirve y nos ponemos tristes, molestos y enojados…. porque esperamos que nos traten como antes.
Esto siempre es una oportunidad para una mujer inteligente, porque tranquilamente puede hacernos notar lo que realmente significa en nuestra vida si decide de la nada desaparecer y hacer como que ya no somos importantes…esta también es una lección de luego….
Y así, una mujer impresionante se fue de mi vida por hecho el resentido gremial.
Mucha comida menos,
Una linda relación menos,
Lección aprendida.
- No te resientas…
- Si ya estás resentido, hagas lo que hagas no te resientas con tooooodo el gremio, eso no te va a ayudar.
En serio.